¿Estará la Iglesia en la Gran Tribulación?


La iglesia atravesará la gran tribulación

Consideremos nuestra pregunta final. 

¿Atravesará la iglesia la gran tribulación? 

1) Nuestra primera escritura se halla en Apocalipsis 20:4-6. Dice:

Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.

Nota a quiénes está describiendo. Esta gente fue decapitada por el testimonio de Jesús. Ellos no habían adorado a la bestia, y ellos no habían recibido su marca. Obviamente ocurre al final de la tribulación, ya que esta gente ha rechazado la “marca”. Ellos vivieron y reinaron con Cristo mil años. Enfáticamente declara que esta es la primera resurrección.

Si ha habido ya el rapto antes de esto, esto no podría ser de ninguna manera la primera resurrección. Tendría que ser la segunda resurrección. “Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.” Esta gente gobernará en el reino de Dios. La Biblia dice que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Esta gente fue obviamente nacida de nuevo porque la Biblia dice que ellos tenían el testimonio de Jesús. Ellos estaban predicando la muerte, sepultura, y resurrección de Jesucristo.

 

2) Mateo 24:29-31 lo aborda de un ángulo diferente. Por supuesto, este es el famoso discurso de los olivos. Mateo 24:29-31 dice:

E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.

 

Este capítulo hace muchas declaraciones acerca del rapto. Continúa diciendo en los versos 40-42:

Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada. Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.

 

3) En 1 Corintios 15:51-52 Pablo habló acerca del rapto de la iglesia y él habló de ello así:

He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.

 

Esta vez Pablo nos dice qué trompeta – la final trompeta. Ese es el rapto de la iglesia. No todos dormiremos, no todos moriremos, pero todos seremos transformados de mortal a inmortalidad y seremos arrebatados para recibir al Señor en el aire.

 

Miremos la final trompeta en Apocalipsis 11:15. Dice:

El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos.

 

Saltando a Apocalipsis 11:18 dice:

Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra.

 

4) Es el tiempo de que los santos reciban su recompensa. Nuestras últimas escrituras se hallan en 2 Tesalonicense 2:1-3. El apóstol Pablo estaba escribiendo con respecto al rapto. Él dijo:

Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca. Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición,


Había gente que había comenzado a enseñar que el día del Señor estaba cerca, y, en ese tiempo, el apóstol Pablo no pensaba que esto no era saludable que ellos estuvieran enseñando eso. Él escribió esta carta para corregir esta falsa enseñanza. El apóstol Pablo sabía que él no viviría para ver la segunda venida. Él dijo en el libro de los Hechos, que el espíritu habla expresamente que después de mi partida entrará en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño, enseñando como doctrinas tradiciones de hombres en vez que los mandamientos de Dios. Él dijo que no vendría sin que venga antes la apostasía primero.

Yo creo que la Edad Media era la apostasía. La oscuridad espiritual descendió sobre la tierra. Desde aproximadamente 500 a 1500 DC, no había Biblias disponibles para el hombre común. La iglesia establecida de ese tiempo se volvió tan corrupta que estaban vendiendo indulgencias por el pecado. La gente no podía leer, y ellos no tenían acceso a la verdad. Yo creo que eso es lo que Pablo vio desde su posición en el primer siglo.

Él vio el gran declive, la apostasía, y entonces él vio la venida del hombre de pecado, el hijo de perdición, refiriéndose al anticristo.

 

2 Tesalonicenses 2:4 continúa:

El cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.

 

El apóstol Pablo dijo que dos cosas pasarían antes del rapto: vendría la apostasía primero; y luego el hijo de pecado, el anticristo, sería revelado. Yo creo que veremos esto muy pronto.

La advertencia de Dios para todos nosotros es: “Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.” Si tú estás listo, no hace ninguna diferencia cuándo viene. No juegues con tu alma. Mantente listo en todo tiempo. Él vuelve muy pronto.